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La compra de botellas tiene un gran impacto medioambiental. Para la producción de los envases, el etiquetado y el transporte de las botellas se utilizan multitud de recursos, lo que conlleva un gran impacto medioambiental. Aunque gran parte de los residuos que se generan podrían reciclarse, lo cierto es que un alto porcentaje (millones de toneladas) de los mismos acaban abandonados en la naturaleza. El negocio del agua embotellada mueve miles de millones anualmente.

¿Sabías que México es el país que más agua embotellada consume en el mundo? La poca fiabilidad de los sistemas de explotación del agua, la mayor accesibilidad y comodidad del agua embotellada y la falta de una estructura reguladora que controle esta creciente industria son las razones que llevan a los mexicanos a comprar agua embotellada en grandes cantidades. Se calcula que sólo en México se tiran 21 millones de botellas de plástico al día. Se puede tener una idea del desastre ambiental que este consumo genera cada día.

Pero también hay empresas que empiezan a tomar conciencia del gran problema que suponen las botellas de plástico, como por ejemplo Selfridges, la segunda cadena de grandes almacenes del Reino Unido, que recientemente ha anunciado que dejará de vender agua en botellas de plástico en los restaurantes y en sus tiendas. La medida pretende sumarse a la lucha para evitar la contaminación por residuos plásticos en los océanos y animar a los clientes de la cadena a reducir su uso. En 2014, Selfridges vendió 400.000 botellas de plástico.

Según una de las mayores organizaciones de Consumidores y Usuarios de España, OCU, el consumo de agua del grifo es una opción más barata, ecológica y saludable, por lo que sugirió que las administraciones públicas exijan que se sirva preferentemente en restaurantes y bares, siempre que el sabor del agua sea el adecuado.

El plástico es un material que nuestro planeta no puede digerir.

Razones para no consumir agua embotellada.

Aquí tienes 7 razones, aunque seguro que se te ocurren muchas más, para no consumir agua embotellada:

  1. El agua embotellada genera una gran cantidad de basura.

El plástico es el material más utilizado para embotellar agua en el mundo. Hay que saber que sólo una de cada cuatro botellas de plástico se recicla.
Botellas de plástico en una red de pesca

El resto del plástico que no se recicla acaba en los mares, océanos, ríos y lagos, causando daños irreparables a muchas especies de animales. No sé si conoces Plastisfera, un ecosistema marino caracterizado por la presencia de residuos plásticos en grandes áreas del océano. Una fuente de contaminación con una terrible destrucción ambiental casi imposible de recuperar.

Reducir significativamente los residuos de envases de plástico en este sector reduciría las emisiones contaminantes y de gases de efecto invernadero asociadas a la distribución y transporte de botellas.

  1. Su precio es excesivo.

El precio del agua embotellada puede ser más de 1.000 veces el precio del agua del grifo. México es el país que más agua embotellada consume en el mundo, al año consumen 234 litros por persona.

Un litro de agua embotellada nos cuesta hasta 250 veces más que un litro de agua del grifo, es decir, pagamos por 5 litros de agua embotellada lo mismo que por 1.000 litros del grifo.

  1. No es más saludable que el agua del grifo.

A veces el agua embotellada no es más saludable que el agua del grifo. Algunas marcas no venden agua mineral, se limitan a vender agua del grifo filtrada, algo que también puedes hacer en casa y mucho más barato.

Se calcula que el 40% de toda el agua embotellada del mundo procede de recursos hídricos municipales, vamos, que es agua del grifo.

  1. Embotellar agua consume una gran cantidad de recursos naturales.

La fabricación de una botella de agua consume tres veces la cantidad de agua que va a contener. 5. Para la producción de botellas se utilizan aproximadamente 17 millones de barriles de petróleo al año. Suficiente combustible para un millón de coches durante un año.

Se necesita 100 veces más electricidad para obtener un litro de agua embotellada que para un litro de agua del grifo.

  1. Resta importancia a los servicios públicos de abastecimiento.

Las personas que consumen agua embotellada suelen hacerlo porque no les gusta el sabor del agua del grifo local o porque creen que es más saludable que el agua del grifo, o porque tienen dudas sobre su potabilidad. Lo ideal sería apoyar y exigir a nuestros dirigentes la mejora del agua del grifo.

  1. El agua potable está privatizada.

El agua potable es un recurso cada vez más escaso. Las multinacionales tienen el ojo puesto en el «oro azul». Cada vez más fuentes de agua potable pública pasan a manos privadas.

  1. Su transporte consume millones de litros de combustible.

Un análisis demostró que un ciudadano esloveno de a pie (cuyo consumo medio de agua embotellada es de 56 l/persona en un año), que dejara de beber agua embotellada y empezara a beber agua del grifo, reduciría su impacto por el consumo de agua en al menos 36,81 kg de CO2 o un 95% en cuatro años. Además, también se calculó el potencial de reducción de GEI. Lo sorprendente de los resultados fue descubrir que una gran parte de las emisiones se origina en el transporte entre los distintos proveedores.